Jan
20

Por la tarde dibujé el patio. El tronco de un árbol podado, un estanque vacío y una cuerda con la colada goteando a causa de la lluvia ofrecían una nueva imagen de los jardines persas. Al fondo se alzaba un pabellón para el verano, pero tan pronto como apoyé el lápiz sobre el papel para dibujarlo, todo el edificio se vino abajo. A partir de ese instante se han escuchado otros derrumbamientos. Como material de construccion, el barro de Delijan es incompatible con el mal tiempo.
Robert Byron. Viaje a Oxiana
Fotos del autor hechas durante el viaje, aquí y aquí.
Jan
17

Llegaron a La Habana,
pasajeros del mismo avión,
compañeros de asiento,
charlando esas trivialidades
de los viajes largos.
Ella escondió la cámara,
compró pizzas infames,
empleó monosilabos
para ocultar su acento.
Él hablaba muy alto
y sonreía por todo,
visitó los hoteles,
falsificó el asombro,
alquiló un auto.
Ella entró en el Mercado,
montó guaguas,
vio las constelaciones
desde el Malecón,
compró y bebió aguardiente.
Él pagó a las muchachas,
dio propinas,
hizo feliz a un niño
con chicles y bolígrafos,
fotografió las colas y las casas.
Un dia antes de irse
coincidieron en un portal
de la Plaza de Armas,
solos, tarde en la noche.
Y no encontraron nada que decirse.
Alexis Diaz Pimienta
Jan
6

I. Instrucción no es lo mismo que educación: aquélla se refiere al pensamiento, y ésta principalmente a los sentimientos. Sin embargo, no hay buena educación sin instrucción. Las cualidades morales suben de precio cuando están realzadas por las cualidades inteligentes.
II. Educación popular no quiere decir exclusivamente educación de la clase pobre; sino que todas las clases de la nación, que es lo mismo que el pueblo, sean bien educadas. Así como no hay ninguna razón para que el rico se eduque, y el pobre no, ¿qué razón hay para que se eduque el pobre, y no el rico? Todos son iguales.
III. El que sabe más, vale más. Saber es tener. La moneda se funde, y el saber no. Los bonos, o papel moneda, valen más, o menos, o nada: el saber siempre vale lo mismo, y siempre mucho. Un rico necesita de sus monedas para vivir, y pueden perdérsele, y ya no tiene modos de vida. Un hombre instruido vive de su ciencia, y como la lleva en sí, no se le pierde, y su existencia es fácil y segura.
IV. El pueblo más feliz es el que tenga mejor educados a sus hijos, en la instrucción del pensamiento, y en la dirección de los sentimientos. Un pueblo instruido ama el trabajo y sabe sacar provecho de él. Un pueblo virtuoso vivirá más feliz y más rico que otro lleno de vicios, y se defenderá mejor de todo ataque.
V. Al venir a la tierra, todo hombre tiene derecho a que se le eduque, y después, en pago, el deber de contribuir a la educación de los demás.
VI. A un pueblo ignorante puede engañársele con la superstición, y hacérsele servil. Un pueblo instruido será siempre fuerte y libre. Un hombre ignorante está en camino de ser bestia, y un hombre instruido en la ciencia y en la conciencia, ya está en camino de ser Dios. No hay que dudar entre un pueblo de Dioses y un pueblo de bestias. El mejor modo de defender nuestros derechos, es conocerlos bien; así se tiene fe y fuerza: toda nación será infeliz en tanto que no eduque a todos sus hijos. Un pueblo de hombres educados será siempre un pueblo de hombres libres.
La educación es el único medio de salvarse de la esclavitud. Tan repugnante es un pueblo que es esclavo de hombres de otro pueblo, como esclavo de hombres de sí mismo.
José Martí. Obras Completas, tomo 19, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana 1975, páginas 375-376.
Jan
4

“Karaghiosis -escribe Theodore-, y el teatro de sombras que lo creó, son antiguos los dos. La tradición del héroe en el drama es medieval. Sus aventuras rivalizan con las de Tyll Owlglasse en alemán, y su lugar en la imaginación popular es tal que podríamos compararlo con el Tarleton isabelino. Perturbador de la justicia social, jamás hace algo para enajenar al auditorio, y su licencia política es casi absoluta (por ejemplo, pese a la dictadura de Metaxas, Karaghiosis gozó de ininterrumpidos poderes de comentario crítico en una época en que hasta Platón estaba prohibido -o al menos expurgado- en la universidad de Atenas). Es el espíritu del hombre pequeño, pero del hombre pequeño griego; es espléndido en la holganza, en pedir dinero prestado y en hacer bromas pesadas a sus amigos, con una fuerte motivación de ganancia. Es un símbolo corriente de todo el Medio Oriente bajo formas variables. El falo cómico, ya lo hemos indicado, se ha traducido en un brazo tan largo y expresivo que casi satisface la teoría psicológica de la substitución simbólica.
La diversión no es en modo alguno diversión limpia según las normas puritanas, y nada parecido se permitiría en un escenario londinense; pero es esencialmente puro en cuanto es amplio y sin malicia. La lista de personajes que aparecen de tanto en tanto en la mitología de Karaghiosis es muy considerable; en su propia familia está primero la esposa (Karaghiozaina). Es bastante convencional, en tanto que sus innumerables hijos (Kollitiri) procuran invariable alivio cómico sin llegar a distinguirse del pilludo común de la calle. El tío de Karaghiosis (Barba Giorgos) es de más severa substancia. Pastor de las montañas, usa la fabulosa foustanella y habla el craqueante dialecto de Etolia y Acarnania. Sus enormes bigotes se erizan de avaricia y amistad. Crédulo a veces, es la encarnación del carácter griego. Es un tema fértil. El carácter nacional, dice Zarian, se basa en las creaciones del teatro. Huxiey ha observado en algún lado que los ingleses no sabían cómo debía comportarse un inglés hasta que se creó Falstaff; ahora el carácter nacional está tan bien establecido que todo el mundo sabe qué esperar de un inglés medio. Pero ¿y los griegos? Su carácter nacional está basado en la idea del hombrecito empobrecido y pisoteado que se aprovecha del mundo por pura astucia. Agreguemos la sal del humor que se burla de sí mismo y tendremos al griego inmortal. Un hombre de impulsos, lleno de jactancias, impaciente por la lentitud, rápido en la simpatía, inventivo y asimilativo. Cobarde y héroe al mismo tiempo; un hombre a caballo entre su genio heroico y natural y su desesperanzado poder de raciocinio.
Lawrence Durrell. La celda de Próspero
Jan
3

Como muestra Bajtín en su admirable estudio sobre el mundo y la obra de Rabelais, hubo una época en la cual lo real e imaginario se confundían, los nombres suplantaban las cosas que designan y las palabras inventadas se asumían al pie de la letra: crecían, lozaneaban, se ayuntaban y concebían como seres de carne y hueso. El mercado, la plaza, el espacio público, constituían el lugar ideal de su germinación festiva. Los discursos se entremezclaban, las leyendas se vivían, lo sagrado era objeto de burla sin cesar de ser sagrado, las parodias más ácidas se compaginaban con la liturgia, el cuento bien hilvanado dejaba al auditorio suspenso, la risa precedía a la plegaria y ésta premiaba al juglar o feriante en el momento de pasar el platillo. El universo de chamarileros y azacanes, artesanos y mendigos, pícaros y chalanes, birleros de calla callando, galopines, chiflados, mujeres de virtud escasa, gañanes de andar a la morra, pilluelos de a puto el postre, buscavidas, curanderos, cartománticas, santurrones, doctores de ciencia infusa, todo ese mundo abigarrado, de anchura desenfadada, que fue enjundia de la sociedad cristiana e islámica -mucho menos diferenciadas de lo que se cree- en tiempos de nuestro Arcipreste, barrido poco a poco o a escobazo limpio por la burguesía emergente y el Estado cuadriculador de ciudades y vidas es sólo un recuerdo borroso de las naciones técnicamente avanzadas y moralmente vacías. El imperio de la cibernética y de lo audiovisual allana comunidades y mentes, disneyiza a la infancia y atrofia sus poderes imaginativos. Sólo una ciudad mantiene hoy el privilegio de abrigar el extinto patrimonio oral de la humanidad, tildado despectivamente por muchos de “tercermundista”. Me refiero a Marraquech y a la plaza de Xemaá-El-Fná, junto a la cual, a intervalos, desde hace veinte años, gozosamente escribo, medineo y vivo.
Sus juglares, artistas, saltimbanquis, cómicos y cuentistas son, de modo aproximativo, iguales en número y calidad que en la fecha de mi llegada, la de la visita fecunda de Canetti y la del relato de viaje de los hermanos Tharaud, redactado sesenta años antes. Si comparamos su aspecto actual con las fotografías tomadas a comienzos del Protectorado, las diferencias son escasas: inmuebles más sólidos, pero discretos; aumento del tráfico rodado; proliferación vertiginosa de bicicletas; idénticos, remolones, coches de punto. Los corrillos de chalanes se entreveran aún con la halca entre el humo vagabundo y hospitalario de las cocinas. El alminar de la Kutubia tutela inmutable la gloria de los muertos y existencia ajetreada de los vivos.
En el breve segmento de unas décadas, aparecieron y desaparecieron las barracas de madera con sus despachos de refrescos, bazares y librerías de lance: un incendio acabó con ellas y fueron trasladadas al floreciente Mercado Nuevo (sólo los libreros sufrieron un cruel destierro a Bab Dukala y allí desmedraron y se extinguieron). Las compañías de autocares sitas en el vértice de Riad Zitún -el trajín incesante de viajeros, almahales y pregoneros de billetes, cigarrillos y sánguiches- se largaron también con su incentiva música a otra parte: la ordenada y flamante estación de autobuses. Con los fastos del GATT, Xemaá-El-Fná fue alquitranada, acicalada y barrida: el mercadillo que invadía su espacio a horas regulares y se esfumaba en un amén a la vista de los emjazníes, emigró a más propicios climas. La Plaza perdió algo de behetría y barullo, pero preservó su autenticidad.
Juan Goytisolo. La plaza de Marrakesh, patrimonio oral.
Jan
2

Nosotros, los actuales habitantes de Cipango
no llegamos en las tres carabelas de Das Kapital
ni remamos sólamente hacia el oeste.
Cuando supimos dónde estábamos
no estar ya era imposible
A nuestros pies gemían los cansados remos
las sagradas botas de los descubridores
y todos hablaban de ocultos tesoros
y mapas misteriosos que conducían al futuro
(nada menos que al futuro único)
Crecimos, envejecimos y no supieron explicarnos
por qué el fango en las botas
por qué el moho en los remos,
qué hacer con los viejos mapas hacia dónde.
Alexis Diaz Pimienta
El repentista Alexis Diaz Pimienta fue uno de los grandes descubrimientos del último viaje. Este poema me lo traje apuntado en la libreta.
Jan
1

A aquel hombre le pidieron su tiempo
para que lo juntara al tiempo de la Historia.
Le pidieron las manos,
porque para una época difícil
nada hay mejor que un par de buenas manos.
Le pidieron los ojos
que alguna vez tuvieron lágrimas
para que no contemplara el lado claro
(especialmente el lado claro de la vida)
porque para el horror basta un ojo de asombro.
Le pidieron sus labios
resecos y cuarteados para afirmar,
para erigir, con cada afirmación, un sueño
(el alto sueño);
le pidieron las piernas,
duras y nudosas,
(sus viejas piernas andariegas)
porque en tiempos difíciles
¿algo hay mejor que un par de piernas
para la construcción o la trinchera?
Le pidieron el bosque que lo nutrió de niño,
con su árbol obediente.
Le pidieron el pecho, el corazón, los hombros.
Le dijeron
que eso era estrictamente necesario.
Le explicaron después
que toda esta donación resultaría inútil
sin entregar la lengua,
porque en tiempos difíciles
nada es tan útil para atajar el odio o la mentira.
Y finalmente le rogaron
que, por favor, echase a andar,
porque en tiempos difíciles
ésta es, sin duda, la prueba decisiva.
HEBERTO PADILLA. En tiempos difíciles
(Reescaneo en estos días los dibujos de las libretas que dibujé en Cuba. Me vuelven los recuerdos y de por ahí sale este poema durísimo del tristemente célebre Heberto Padilla)
Dec
31
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Etiquetas: viaje
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LAS VISTAS DE LA CIUDAD
No soy una persona de esas que lo quieren ver todo y cuando los guías profesionales o amigos me incitan a visitar algún famoso monumento siento siempre un vivo deseo de mandarlos al diablo. Demasiados ojos antes que los míos han contemplado atónitos el Montblanc, demasiados corazones antes que el mío han lado con profunda admiración en presencia de la Madonna Sixtina. Esas atracciones son como mujeres de condición demasiado generosa; nos producen la impresión de que demasiadas personas han encontrado solaz en su conmiseración y nos quedamos confusos cuando nos indican, con consumado tacto, que murmuremos en sus discretos oídos la historia de nuestras desgracias. Podíamos correr el peligro de ser la última gota que hace desbordar el vaso. No, si no puedo callármela, lo que sería mejor, contaré mi desgracia a alguien que no esté tan seguro de decir exactamente lo más apropiado para consolarme.
Cuando estoy en una ciudad extranjera prefiero vagar por ella al azar y si tal vez puedo perder el encanto de una catedral gótica, quizá encuentre, en cambio, alguna pequeña capilla románica o algún portal renacimiento y alabarme de que nadie se ha preocupado de ellas.
Somerset Maugham. En un biombo chino
Dec
18

Llegamos a Bombay una madrugada de noviembre de 1951. Recuerdo la intensidad de la luz, a pesar de lo temprano de la hora; recuerdo también mi impaciencia ante la lentitud con que el barco atravesaba la quieta bahía. Una inmensa masa de mercurio líquido apenas ondulante; vagas colinas a lo lejos; bandadas de pájaros; un cielo pálido y jirones de nubes rosadas. A medida que avanzaba nuestro barco, crecía la excitación de los pasajeros. Poco a poco brotaban las arquitectura blancas y azules de la ciudad, el chorro de humo de una chimenea, las manchas ocres y verdes de un jardín lejano. Apareció un arco de piedra, plantado en un muelle y rematado por cuatro torrecillas en forma de piña. Alguien cerca de mí y como yo acodado a la borda, exclamó con júbilo: ¡The Gateway of India! Era un inglés, un geólogo que iba a Calcuta. Lo había conocido dos días antes y me enteré de que era hermano del poeta W.H. Auden. Me explicó que el monumento era un arco, levantado en 1911 para recibir al rey Jorge II y a su esposa (Queen Mary). Me pareció una versión fantasiosa de los arcos romanos. Más tarde me enteré de que el estilo del arco se inspiraba en el que, en el siglo XVI, prevalecía en Gujarat, una provincia india. Atrás del monumento, flotando en el aire cálido, se veía la silueta del Hotel Taj Mahal, enorme pastel, delirio de un Oriente finisecular, caído como una gigantesca pompa no de jabón sino de piedra en el regazo de Bombay. Me restregué los ojos: ¿el hotel se acercaba o se alejaba? Al advertir mi sorpresa, el ingeniero Auden me contó que el aspecto del hotel se debía a un error: los constructores no habían sabido interpretar los planos que el arquitecto había enviado desde París y levantaron el edificio al revés, es decir, la fachada hacia la ciudad, dando la espalda al mar. El error me pareció un “acto fallido” que delataba una negación inconsciente de Europa y la voluntad de internarse para siempre en la India. Un gesto simbólico, algo así como la quema de las naves de Cortés. ¿Cuántos habríamos experimentado esta tentación?
Octavio Paz.
Nov
27

He vuelto de la Novena Bienal de Carnets de Voyage de Clermont-Ferrand, una intereante reunión en la que ya estuve al año pasado, donde la organización IFAV ha presentado una selección de “carnettistas” españoles.
Allá estuvimos Antonio Fernandez, David Peña, Antonia Santolaya, Leticia Ruifernández, Joaquín Lopez Cruces, Joaquín González Dorao, Antón Hurtado y yo mismo. Enseñamos nuestro trabajo, hablamos con los visitantes, visitamos los stands de otros autores, hicimos dibujitos a quien nos los pedía, bebimos brandy y NO nos comimos una horrorosa paella con la que nos atacaron un buen día.
Vendí unos ejemplares del libro de India que editó Blur y de los catálogos de las exposiciones, enseñé a quien quiso ver el último libro de la revista Bloc y mis libretas del último año y, en general, volví con una buena sensación: la de comprobar que el mundo se mueve.
Allí volví a ver algunos autores que conocí el año pasado y que repetían éste: Laurent Gontier (que volvía del Líbano), Damien Roudeau, Frederic Rudant (que sigue con sus magníficos dibujos a grafito), Bruno Pilorget, Didier Locicero (que presentaba “Carnets de lÉcoutille” un buen libro sobre jazz), Troub´s, Veronique Groseil, Giancarlo Iliprandi (que una noche se atrevió a cantar “O sole mío”), Cailleaux, Emilie Renault (que continúa con sus serigrafías y su Rotring del 0,2), Pier Paola Cané o Stefano Faravelli,
Entre los descubrimientos de ese año están Aneta Skornicka, que dibujaba sin parar, Marianne Gayko-Roth, Martine Chantereau (una pintora con la que coincidí en que entre los “carnettistes” había un exceso de postalitas bonitas, Elodie Balandras, Veronique Vernette (que tenía unos cuentos infantiles ambientados en Burkina-Fasso bien buenos), Patrick Singh, Elena Saraceno, que presentaba un libro dibujado en Bosa, Gaelle Hersent y Claudia Delahaye, que volvían de un viaje a Guyana o el gran Denis Clavreul, que hace unas magnéticas acuarelas de naturaleza,
Faltaron este año mis amigos Gabrielle Wiehe, Lieven Neirinck, Milind Mulick, Laura Frankstone, Xan Pecis, Franck Gourdin, Marion Lavabre, Patrick Colcomb, France Dumas. Espero poder verles el próximo año, después de nuevos viajes y cuadernos dibujados.
Mis fotos pueden verse aquí. Otras fotos en la que se ve qué sucede cuando uno organiza una cena con dibujantes, aquí. Las de los amigos, en este porrón de enlaces: las de Toño, las de Joaquín Lopez Cruces,las de Antón Hurtado, las de Francesc Garreta, las de Joaquín González Dorao
En este post de Alain Marc se hace una reseña de algunos autores de los que yo no hablo. No pude verlo todo, por supuesto, así es que estoy seguro de que se me escaparon maravillas. Otro año prometo ir con los ojos más abiertos.
Nov
19
Categoría: leo
Etiquetas: viaje
2 comentarios

Copipego el texto siguiente de un blog que leo habitualmente, el que desde México escribe César Berges, al que me enganché cuando descubrí que estaba recorriendo en bici el Sudeste asiático.
La clase media fue un invento de Occidente para contraponer una cuña a las clases sociales históricamente descontentas, y tal vez tentadas por los ejemplos revolucionarios de la Unión Soviética, que durante gran parte del siglo XX supusieron una alternativa real al sistema capitalista, al menos en el sentir colectivo de millones de personas. Para evitar que los pueblos de occidente siguieran el ejemplo soviético, suavizaron las condiciones económicas y sociales de una parte importante de la población, lo que se llamó en adelante la clase media. Pero caído el bloque soviético y desaparecida la ideología que lo movió, sin riesgo ya de revoluciones similares, Occidente ha pasado las dos últimas décadas desmantelando el supuesto estado de bienestar; y con ello, la clase media está condenada a desaparecer. Al final del camino inmediato sólo queda una sociedad dividida en los muy ricos que hacen y deshacen a sus anchas, y los demás, la mayoría, que sobrevive como puede; a tiros si es necesario, como por estas latitudes que recorríamos. En países como México, dos sociedades opuestas que no se ven ni se tocan entre sí comparten una región del Mundo. Y hacia ese modelo de sociedad nos estamos dejando llevar con dulzura en nuestros países supuestamente desarrollados.
(Muy a propósito a la vista de la reciente crisis, creo.)
Nov
10

La Biennal de libretas de viaje de Clermont Ferrand, de la que hablé previamente hace un año aquí, se celebrará los próximos días 14,15 y 16, tiene a España como país invitado y quienes os acerquéis por allí podréis ver en vivo y en directo a Fernando Bellver, Toño Fernández Latorre, Joaquín González Dorao, Gusti, Anton Hurtado, Joaquín López Cruces, Leticia Ruifernandez, David Peña, Antonia Santolaya y a mi mismo. Bien acompañados por otros 150 artistas, claro está. A bientot!
Oct
17




Tampoco Oporto se salva de las fauces siempre ansiosas de los especuladores inmobiliarios. El precioso Mercado de Bolhão, situado en una zona “golosa” de un centro que se ha ido desplazando, está amenazado de recalificación, derribo y reconversión a zona residencial de lujo. Lo de siempre, vamos.
Antes de que esa aún evitable catástrofe ocurra, dejo aquí un dibujo de sus escaleras y, como dicen los políticos, el testimonio de “mi más enérgica repulsa”.
El primer dibujo es mío, el segundo, de Antonia Santolaya.
Algunas fotos de Oporto, aquí. Otras del variado diseño gráfico que puede verse por la calle, aquí.
La página de la Plataforma Cívica para salvar el Mercado es ésta. Boa sorte, amigos.
Sep
28

ODISEA, LIBRO VIGÉSIMO TERCERO
Ya la espada de hierro ha ejecutado
la debida labor de la venganza;
ya los ásperos dardos y la lanza
la sangre del perverso han prodigado.
A despecho de un dios y de sus mares
a su reino y su reina ha vuelto Ulises,
a despecho de un dios y de los grises
vientos y del estrépito de Ares.
Ya en el amor del compartido lecho
duerme la clara reina sobre el pecho
de su rey pero ¿dónde está aquel hombre
que en los días y noches del destierro
erraba por el mundo como un perro
y decía que Nadie era su nombre?
Jorge Luis Borges
Sep
19

Al nacer por azar en un país occidental, tienes derecho a un lindo pasaporte reluciente que te abre todo tipo de posibilidades. Si has nacido en el mundo en desarrollo, te dan un librito que cierra más puertas de las que abre. ¿Qué puede hacer un muchacho pobre? Las fronteras las trazaron poderes que escapan a su control, sin tenerles en cuenta ni a él ni a los de su clase; son líneas en los mapas que se corresponden con los intereses de los grandes del siglo XIX de Londres, París y Roma. Pero si un hombre tiene que cruzar, cruza, por el medio que puede… y al final todas las fronteras tiene que cruzarlas alguna vez alguien. Cedric era un hombre para el que las fronteras no tenían utilidad alguna: en el mejor de los casos podían ignorarse, en el peor se podían rodear. Era una reacción racional a un mundo irracional.
(…)
-Mira este obstáculo que nos están planteando… esta frontera estúpida. Hacen su visado, su pasaporte. Esto es un obstáculo. Yo soy un hombre. ¿No puedo yo caminar en mi propio mundo? ¿Quién eres tú para impedirme pasar?-estaba embalándose de nuevo-. ¿Es este mi mundo o no? ¿Quién eres tú para alzar este obstáculo contra un ser humano que es tu semejante? Así que llevo mi pasaporte y si necesito otro le enseño otro.
Kevin Rushby. En busca de las flores del paraiso
Otro bonito texto de Felix de Azúa sobre fronteras puede leerse aquí y un interesante blog sobre el tema que visito con frecuencia, aquí.
Sep
5


El gran Gusti acaba de regalarnos la publicación de un facsímil del cuaderno que llevó durante un viaje por Ecuador. Lo publica Faktoria K de libros y esperemos que sea el primero de una larga y viajera colección.
Sep
1

A la izquierda, el guardián de un templo semiabandonado de Benarés fotografiado por mi un día de muchísimo calor. A la derecha, un cuadro de Ribera.
Aug
29
Los mapas indios que llevaba no resultaban muy exactos. Como el Nepal había sido un pais cerrado y de acceso poco menos que imposible hasta 1910, todos los datos geográficos fueron proporcionados por agentes secretos, los misteriosos informadores pundit. Eran éstos unos indios de origen nepalí, entrenados por los ingleses para viajar disfrazados por el Tibet e Himalaya, provistos de secretas libretas de apuntes y de rosarios sagrados budistas de cien cuentas, en vez de las acostumbradas ciento ocho, para que les fuera así más facil contar sus pasos. En sus bastones de caminantes llevaban ocultos termómetros que por la noche deslizaban en sus teteras hirvientes para efectuar estudios de altitud. Pertrechados de esa manera salían de la India y recorrían los caminos fingiéndose peregrinos, para llevar a cabo itinerarios que a veces duraban seis años. Superando riesgos increíbles, siempre disfrazados y temiendo ser descubiertos, recorrían cada valle y cada desfiladero de las inaccesibles extensiones del Himalaya. Los nombres de esos exploradores pundit permanecen hasta hoy en el mas absoluto secreto, ya que se los denominaba por medio de números o iniciales. Si se tiene en cuenta bajo que condiciones operaban esos hombres, resulta asombrosa la exactitud de los mapas que se hicieron con los datos que ellos suministraron. Fueron los primeros en medir, explorar y estudiar las remotas zonas que cruzaban. Aún hoy, esos mapas son los únicos con cierto detalle que existen de tales extensiones. Es evidente que contienen muchos errores, pero debe tomarse en consideración que los dibujaban a escondidas, de noche, en rollos de papel que ocultaban en los tamborcillos de oraciones, y lo innegable es que la mayoría de los datos que recogían en sus dilatados viajes eran sorprendentemente exactos.
Michel Peissel. Mustang
Arriba, mapa de Nepal que dibujé en Pokhara después de una larga caminata (ver línea de puntos)
Aug
11




Las acuarelas de más arriba las encargó sir Basil ¿Goole? enviado por su Graciosa Majestad Británica y único representante occidental en la ceremonia de coronación del actual Dalai Lama. Las saqué del documental de Time-Life “Lost Civilizations, Tibet”. Me gusta pensar en los días en los que los enviados especiales eran ilustradores y no fotógrafos.
Jul
26


Por culpa de estas acuarelas me traje un buen tono de piel colorado de la playa de Gijón.
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